Inox 304 VS Inox 316

Inox 304 vs Inox 316: las diferencias entre los dos tipos de acero

A diferencia de lo que pueda parecer por su nombre, el acero inoxidable no es «inoxidable» de forma literal. Lo que hace que se le llame así es que, en comparación con el acero normal, puede soportar mucho más tiempo y uso antes de mostrar signos de desgaste. Sin embargo, no todos los aceros inoxidables son «inoxidables» en el mismo grado.

Aunque todos son una aleación de hierro y carbono (que es la que caracteriza al acero normal) a la que se le añade una buena dosis de cromo, que es la que los hace tan resistentes a la corrosión, dependiendo de su estructura atómica, y la composición de la aleación (incluyendo la adición de más materiales) serán más resistentes a la corrosión o tendrán otras propiedades que los harán más adecuados para unas aplicaciones u otras.

Los aceros inoxidables austeníticos, por ejemplo, a diferencia de los ferríticos, los martensíticos y los dúplex, son especialmente resistentes a la corrosión. Son los más comunes, y se logran mediante adiciones suficientes de los elementos estabilizadores de austenita níquel, manganeso y nitrógeno, y esto los hace no endurecibles mediante tratamiento térmico y no magnéticos. Las dos referencias de acero inoxidable austenítico más comunes son el llamado inox 304 e inox 316.

Aceros inoxidables austeníticos de la serie 300

Los aceros inoxidables austeníticos se dividen en dos grandes subgrupos, los de la serie 200 y los de la serie 300. Los 200 logran su estructura austenítica sobre todo a base de manganeso y nitrógeno, aunque contienen una pequeña proporción de níquel, y los de 300 lo logran mediante la adición de níquel básicamente.

Los aceros inoxidables de la serie 300 son el subgrupo más grande dentro de los aceros austeníticos, y dentro de esta serie, el más común es el de tipo 304, que también es conocido como acero 18/8 o A2.

Tanto el inox 304 como otra referencia muy utilizada de la misma serie, el inox 316, contienen un alto contenido en cromo y níquel (veremos las proporciones de cada uno sobre su peso según el tipo de acero en el apartado siguiente), que los hace especialmente resistentes a la corrosión. Además contienen elementos de aleación importantes: carbono, manganeso, fósforo, sulfuro y silicio, todos ellos en la misma proporción sobre el peso tanto en uno como otro. El resto de la composición química es básicamente hierro.

Inox 304 VS inox 316: diferencias entre ambas calidades

Para los profanos, las diferencias entre un grado de acero inoxidable y otro son imperceptibles, como hemos comentado anteriormente. Sin embargo, para un fabricante, la diferencia entre las aleaciones de acero inoxidable, como el acero inoxidable de grado 304 y el grado 316, puede ser enorme.

La diferencia clave entre ambos grados de aceros es que el inox 316 contiene molibdeno, además de todos los componentes de la aleación de hierro, carbono, cromo y níquel y todos los elementos descritos en el apartado anterior. El molibdeno mejora drásticamente la resistencia a la corrosión, especialmente en los ambientes más salinos o expuestos al cloruro.

Por eso al inox 316 suele llamársele «acero a prueba de ácidos», cualidad que lo hace más adecuado para aplicaciones en estructuras cerca del mar e incluso submarinas, entre otros, aunque el inox 304, con su ligeramente más elevada proporción de cromo, tiene una resistencia a la corrosión considerable. En resumen, aunque tanto el inox 304 como el inox 316 son adecuados para ambientes extremos, sólo el segundo resistirá a la exposición a largo plazo al cloruro.

Inox 304 Inox 316
Carbono 0,08% máx. 0,08% máx.
Manganeso 2,00% máx. 2,00% máx.
Fósforo 0,045% máx. 0,045% máx.
Sulfuro 0,030% máx. 0,030% máx.
Silicio 1,00% máx. 1,00% máx.
Cromo 18,00%-20,00% 16,00%-18,00%
Níquel 8,00%-10,50% 10,00%-14,00%
Molibdeno 2,00%-3,00%

Aplicaciones del inox 304

Como ha aparecido anteriormente, el acero inox 304 es el acero austenítico más común. Su contenido en níquel suele oscilar entre el 8 y el 10,5% de su peso y su contenido en cromo suele situarse entre el 18 y el 20% de su peso. Se trata de proporciones elevadas que dan al acero inox 304 una gran resistencia a la corrosión. Además, también contiene elementos de aleación importantes como el manganeso, silicio y carbono, igual que el inox 316. El resto de la composición química es básicamente hierro.

Para muebles de exterior como rieles y bolardos, el acero inoxidable es un material ideal resistente a la corrosión, pero solo resistirá la exposición a largo plazo si la calidad es adecuada para su entorno. 304 es una opción económica y práctica para la mayoría de los entornos, pero no tiene la resistencia al cloruro de 316.

Otros ejemplos de sus aplicaciones son:

  • Fregaderos y salpicaderos.
  • Cacerolas.
  • Cubiertos y vajilla.
  • Paneles arquitectónicos.
  • Sanitarios y abrevaderos.
  • Tubería.
  • Equipos de cervecería, de lácteos, de producción alimentaria y farmacéutica.
  • Muelles, tuercas y tornillos.

Aplicaciones del inox 316

Se trata de un acero inoxidable muy similar al de grado 304, por sus también elevadas cantidades de cromo y níquel en su composición química. Sin embargo, el inox 316 contiene una cantidad sustancial de molibdeno, que oscila entre el 2 y el 3%, y eso lo hace todavía más resistente a la corrosión que el inox 304, y por lo tanto para aplicaciones extremas, como las aplicaciones marinas, y afecta al precio del material.

Este precio ligeramente más alto del inox 316 respecto al inox 304 sale a cuenta en áreas con alta exposición al cloruro, especialmente en la costa e infraestructuras en entornos muy salinos, como las carreteras de costa. En tales aplicaciones, el acero inoxidable 316 durará mucho más que el acero inoxidable 304, lo que puede significar muchos años adicionales de vida útil. Sin embargo, su contenido en molibdeno tiene efectos adversos en la conformabilidad.

Aplicaciones comunes este tipo de acero incluyen:

  • Equipo de preparación de alimentos particularmente en ambientes de cloruro.
  • Bancos y equipos de laboratorio.
  • Paneles arquitectónicos costeros, rejas y molduras.
  • Herrajes para embarcaciones.
  • Recipientes químicos, incluidos para el transporte.
  • Intercambiadores de calor.
  • Pantallas tejidas o soldadas para minería, canteras y filtración de agua.
  • Sujetadores roscados.
  • Muelles.

¿Cómo se sabe si un acero es inox 304 o inox 316?

No se puede distinguir el acero inox 304 del inox 316 a simple vista, ya que no hay una diferencia visible entre dos piezas idénticas de chapa metálica, una pulida o granulada exactamente de la misma manera fabricadas con uno u otro material. Se requiere un informe de prueba de material (MTR) del material real para certificar que un acero inoxidable es inox 304 o inox 316. Algunas piezas pequeñas, como abrazaderas y pies de montaje, construidas con acero inoxidable 316 están marcadas específicamente.

Inox 304 o inox 316: ¿cuál elegir?

Cada aplicación para acero inoxidable tiene sus propias demandas únicas y necesita un acero inoxidable que esté a la altura de la tarea.

Algunas situaciones donde el acero inoxidable 304 puede ser la mejor opción son:

  • Aquellas en las que se requiere una excelente formabilidad.
  • Aquellas en las que se requiere una gran conformabilidad.
  • Aquellas con presupuesto más limitado, que requieren un material asequible.

Algunas situaciones donde el acero inoxidable 316 puede ser la mejor opción son:

  • Entornos que incluyen una gran cantidad de elementos corrosivos.
  • Aquellas en las que el material se colocará bajo el agua o se expondrá al agua constantemente.
  • Aquellas en las que se requiera mayor resistencia y dureza.

En resumen:

Inox 304 Inox 316
Es el acero inoxidable más habitual. Es el segundo acero inoxidable más habitual después del tipo 304.
Tiene buenas propiedades de conformación y soldadura. La adición de molibdeno hasta un máximo de un 3% lo hace extremadamente resistente a la corrosión.
El contenido en cromo lo hace muy resistente a la corrosión y la oxidación. Puede soportar ataques corrosivos por salmueras de sodio y calcio, soluciones de hipoclorito y ácido fosfórico.
Se utiliza para fabricar tanques y contenedores para una gran variedad de líquidos y sólidos.
Excelente tenacidad incluso a temperaturas muy bajas.
Facilidad de limpieza y de fabricación.

Bibliografía y trabajos de interés: